domingo, 27 de marzo de 2016

Locuras de la vida del futbol

Hace tiempo quiero decir algo sobre el fútbol. Me considero una persona bastante racional, eso me ha traído, creo, más inconvenientes que ventajas, aún así lo soy. Tal vez por eso no puedo entrar por completo en el mundo del fútbol. Algo como los de 13 a 0 que te hablan la mitad del programa sobre cualquier cosa, creo yo, porque en el fondo saben que no da para hablar mucho de fútbol.
Pero de lo que quería escribir es de la violencia, claro movilizado por las muertes que han habido pero mi reflexión va con el fanático. Siempre me he querido mantener por fuera de la discusión de fútbol en el que se intenta demostrar que mi cuadro es mejor que el tuyo. Mi madre siempre recuerda con orgullo como yo en el 88 no podía creer que en Uruguay se gritaran los goles del PSV, aunque yo era de Peñarol, por años disfruté de ver ganar a Nacional a Peñarol a Defensor a Danubio a Racing a Cerro, a River, internacionalmente y me quedé con pena cuando ellos perdían, casi con la misma alegría y la misma tristeza por cada uno, aunque no pude evitar que con peñarol era diferente. La vida hace relativamente poco me puso en contacto con gente digamos "fanática" de Nacional de esos que se pasan hablando de lo mal cuadro que es Peñarol para que tengan una idea, de los que se ríen al ver imágenes como esta

Digo ta, no está mal de por sí reírse de lo mal que le va a otro cuadro. Pero eso me ha llevado a desear que nacional pierda todos sus partidos internacionales y nacionales y que en lo posible desaparezca. Y no me gusta, no quiero ver el fútbol así, y creo que no debería serlo
Quiero decir que el entretenimiento, el fútbol es eso en última instancia con todas sus particularidades pero es eso, debe servir como válvula de escape para los problemas de la vida. La puteada al linea en la película whisky, esa necesidad de sacar todo lo que tenés adentro, esas frustraciones que la vida te pone todos los días. No me vengan con psicólogos, lo mejor es tener un tipo o un cuadro adelante al cual puedas rajar de una puteada y que eso no tenga consecuencias en tu vida, eso es genial. Como también es genial ganar un partido 5-0 o darlo vuelta en 5 minutos es increíble te llena de ganas para el resto de las cosas que querés y tenes que hacer en la vida real. Sí la vida real, porque en el fondo sabés que el fútbol no es la realidad, no es lo importante de tu vida. Salvo que seas un fanático
 ¿Que es ser fanático y que tiene que ver con la violencia? De eso quiero hablar.

Uno puede empezar el análisis diciendo que como puede ser lo que está pasando, que hay que parar la mano que no puede ser que se reivindique matar a otro y que no puede ser que siempre se esté peleando, pero yo canté la de matar a la gallina y lo tomé como una gracia como una canción, como quien canta El día que Artigas se emborrachó o Desertor y ni se me pasaba por la mente hacer ni creer lo que dice la canción ni alababa a nadie ni nada, solo cantaba porque está bueno cantar, jugar al fútbol desde la tribuna

El problema empieza cuando tu vida, tu vida real, tiene más de Futbol que de otra cosa, cuando tu nick en twitter es  @nicobolso o @nicobolsoputo, cuando 3 de cada 2 entradas en tus redes sociales hablan de tu cuadro o del otro, para mi eso es un fanático, cuando faltar a un partido te parece un pecado, porque tu cuadro es un dios. Entonces ir al fútbol no te libera de nada, te adoctrina y si te metés con mi cuadro te metés con lo que más quiero en este mundo.